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Universidad de Buenos Aires
Facultad de Psicología
Teoria y Técnica de la Terapia Ocupacional
Dotro Paula
Historia de la locura

Sumario

Para Foucault, el momento en el cuál el intercambio entra locura y razón cambian su lenguaje, tiene su eje en la época clásica, existiendo dos acontecimientos que señalan la alteración en la historia de la locura: la creación del Hospital General en 1657, seguido del " gran encierro "; y la liberación de encadenados en Bicêtre en 1794.

Pero sucede algo entre estos dos acontecimietos, tan ambiguo, que confunde a los historiadores de la medicina: represión, según unos, y el descubrimiento de la ciencia y filantropía de la locura para otros.

Vallejo Ruiloba planta el surgimiento de la psiquiatría como consecuencia del problema filosófico y humano de la libertad. Defiende en su "otra historia de la locura", contada en base al nacimiento de la psiquiatría, a esta disciplina como rama del saber y la reivindica, en su práctica, para poder retornar al paciente a su libertad perdida.

En función de estas dos perspectivas en torno a la historia de la locura, continuará el desarrollo de este trabajo.

Introdución

La locura es el tema que elegí para realizar esta monografía, y el objetivo de la misma es hacer un recorrido por la historia de la locura desde dos posturas diferentes: Foucault con una posición netamente antipsiquiátrica que deja de lado los conceptos psicopatológicos para organizar el recorrido histórico y plantea encontrar el comienzo de las diferencias entre la razón y la locura poniendo el acento en las actitudes y repercusión que ésta tenía en las sociedades de cada época. En contraposición Vallejo Ruiloba detalla a través del paso de los años las distintas personalidades que fueron destacándose en el descubrimiento de la locura y los distintos tratamientos para combatirla.

Su historia parte desde adentro de la disciplina misma, mientras que Foucault construye una historia de la locura a partir de las coordenadas sociales.

Desarrollo

Siguiendo el análisis de Foucault en relación con la locura podemos decir que es necesario y preciso encontrar el momento en que comienzan a surgir las diferencias entre la razón y la locura, el momento en que ambas se convierten en exteriores una a otra e incapaces de comunicarse. Para esto se necesita renunciar a las verdades concluyentes y alejarnos del conocimiento previo que poseamos sobre la locura. Es indispensable no dejar que los conceptos psicopatológicos que podamos poseer organicen esta recorrida histórica.

Plantearemos el vacío instalado entre la razón y la no-razón sin apoyarnos en la plenitud de lo que pretende ser la razón. Sólo entonces aparecerá el dominio en el cual se separan el hombre de la razón y el hombre de la locura, pero que no están aún separados, aún pueden hablarse aunque ese diálogo sea con un lenguaje rudimentario. Allí razón y no-razón, locura y no-locura no existen, pero existe una en relación con la otra, están implicadas de una manera confusa.

En el mundo de la enfermedad mental encontramos al hombre razonable que le encarga al médico que se ocupe de la locura pero también en este mismo mundo, encontramos al hombre loco que sólo puede establecer relaciones con el hombre razonable por la presión anónima de un grupo, por la exigencia de la conformidad, o sea, por una razón que es abstracta.

A fines del siglo XVIII esta razón abstracta por la cual podían comunicarse el hombre razonable y el hombre loco, ya no existe, no hay ya un lenguaje en común y sobre este silencio es que el lenguaje de la psiquiatría (monólogo de la razón sobre la locura) puede establecerse.

Desde principios de la Edad Media que el hombre europeo conoce una cosa que de manera confusa llama locura.

El momento en el cuál el intercambio entre locura y razón cambian su lenguaje radicalmente es la época clásica. Hay dos acontecimientos que señalan esta alteración, en la historia de la locura: la creación del Hospital General en 1657 seguida del "Gran encierro"; y la liberación de encadenados, en Bicêtre en 1794. Pero sucede algo ambiguo entre estos dos acontecimientos que confunde a los historiadores de la medicina: la represión, según unos, y el descubrimiento de la ciencia y filantropía de la locura, para otros.

Por debajo de estas significaciones se forma una estructura que va a explicar el tránsito de la experiencia humanista y medieval de la locura.

Siguiendo el relato histórico de Foucault conoceremos ésta construcción de la locura como enfermedad.

Al final de la edad media, la lepra desaparece del mundo occidental, surgiendo como herencia de la misma el fenómeno de la locura. Pero serán necesarios casi dos siglos para que éste nuevo azote suscite afanes de separación y exclusión.

Los locos de esa época eran expulsados de su recinto o se los alejaba hacia campos apartados. Este tipo de situaciones eran muy comunes en Alemania durante la primera mitad del siglo XV. También solía suceder que los locos fueran confinados a banqueros. "(...) En ocasiones los marineros dejan en tierra mucho antes de lo prometido a estos incómodos pasajeros; como ejemplo podemos mencionar a aquel herrero de Francfort, que partió y regresó dos veces antes de ser devuelto definitivamente a Kreuznach"

Podía suceder también que se enviara a éstas personas a Hospitales o casas especiales construidas para ellos: El chalet de Melun, La Torre de los locos de Caen o El Jungpfer de Hamburgo. Cada ciudad se encargaba de sus locos exclusivamente.

Para los locos la entrada a las iglesias estaba prohibida, en muchas ocasiones, se los azotaba en público y los ciudadanos los corrían y los expulsaban de la ciudad.

"La locura y el loco llegan a ser personajes importantes en su ambigüedad: amenaza y cosa ridícula, vertiginosa sinrazón del mundo y ridiculez menuda de los hombres"

En esta época se utiliza como forma gral. de crítica la denuncia de la locura. El personaje del loco, ocupa el centro del teatro pero contrariamente al papel que representaba "la locura" en los cuentos o sátiras, aparece como el proveedor de la verdad, como el que recuerda a cada uno su verdad, como el que explica el amor. En la literatura actúa en el centro de la razón y la verdad, también es objeto de discursos.

Hasta la segunda mitad del siglo XV sólo reinaba el tema de la muerte. Poco a poco se va sustituyendo por el tema de la locura. En la locura se encuentra la muerte. En otros tiempos el no ver que la vida llegaba a su término era una forma de locura, mientras que en la edad media si el fin estaba próximo era porque la locura se confundía con la muerte.

En el renacimiento la locura estaba relacionaba con la posibilidad de percepción del arte, parecía que sólo podían darle sentido los que se encontraban bajo el prejuicio de "ser locos". Sólo ellos poseían ese saber temible e inaccesible. El hombre razonable, por el contrario, no podía percibir en el arte o en la pintura más que figuras fragmentarias.

La edad media colocó la locura en la jerarquía de los vicios. La locura reinaba sobre todo lo malo que había en el hombre.

"La locura se convierte en una forma relativa de la razón, en una de las formas mismas de la razón"

A partir del siglo XVII comienzan a aparecer los hospitales, allí cada forma de locura encuentra su lugar. Así la locura se va a reducir al silencio.

Los peligros de la locura no comprometen el avance ni lo esencial de la verdad, pero la locura es una imposibilidad para el sujeto que piensa.

Como dijimos anteriormente, en el siglo XVII se crean los internados, pero en los mismos habitaban pobres, desocupados, insensatos.

En 1656 se fundó en París el Hospital General. Se acogía tanto a los que se presentaban por sus propios medios como a los que eran enviados por una autoridad real o judicial.

Los directores de estos establecimientos eran nombrados de por vida, ejerciendo su poder en toda la ciudad.

El Hospital general era una especie de entidad administrativa, una estructura semijurídica que decidía, juzgaba y ejecutaba valiéndose para esta de prisiones, estacas, mazmonas, y argollas de suplicio. Si bien la iglesia fue mantenida a parte de esta organización, no era ajena a estos sucesos e incluso creó congregaciones con fines análogos a los del Hospital General.

"El clasicismo ha inventado el internamiento casi como la edad media ha inventado la segregación de los leprosos; el lugar que éstos dejaron vacío ha sido ocupado por nuevos personajes en el mundo europeo: `los internados´"

A pocos años de la fundación del Hospital General de París había seis mil personas encerradas en el mismo (el 1% de la población).

La práctica del internamiento era una nueva reacción a la miseria, era otra forma de relación del hombre con todo lo inhumano que hay en su ser.

Los bienes eclesiásticos eran convertidos en obras hospitalarias, esto se logró por medio de la "laicización", pero luego, desde el Concilio de Trento la iglesia pensó que éstos bienes debían ser obtenidos en forma espontanea por los obispos.

Poco antes del Concilio, Juan Luis vives, uno de los primeros católicos, recomienda que en cada ciudad los magistrados recorran barrios pobres, registren y se informen de la vida y moral de los miserables, encierren en las casas de internación a los más obstinados y creen casas de trabajo para todos. Él cree que con la caridad del pueblo será suficiente para ésta obra y si esto no es así, podrá imponérselo a los más ricos.

Esta propuesta es aceptada por el mundo católico y la obra de Vives fue imitada por Medina, en la época del Concilio; y por Herrera a fines del sigloXVI.

En el Hospital General, los internados son categorizados como pobres buenos y malos, incluso la locura se reparte según esta dicotomía. La única hospitalidad hallada por la locura en el siglo XVII será la de las paredes del hospital, al lado de los pobres. Allí continuaron aún a fines del siglo XVIII.

La hospitalidad termina convirtiéndose en la medida de saneamiento que pone a los internados fuera de circulación.

El internamiento va a ser cosa de "policías" (entendiéndose en esa época a la policía como medidas que hacen posible y necesario el trabajo para los que no pueden vivir sin él).

Durante mucho tiempo, los locales del Hospital General van a ser útiles para guardar desocupados y vagabundos y en las épocas de crisis la población de éstos locales aumenta considerablemente. Pero en épocas en que no hay crisis, se trata de dar trabajo a las personas encerradas para que sean útiles a la prosperidad del hospital."La alternación es clara: mano de obra barata, cuando hay trabajo y salarios altos; y en período de desempleo reabsorción de los ociosos y protección social contra la agitación y los motines"

A principios del siglo XIX, desaparecen en casi toda Europa las casas de internamiento.

Hasta el renacimiento, la sensibilidad ante la locura, se encontraba unida a la presencia de trascendencias imaginarias (brujas, brujerías).

En la edad clásica la locura se percibe como una condenación de la ociosidad y dentro de una inmanecia social que era garantizada por la comunidad del trabajo, adquiriendo como comunidad un poder ético que le permitía rechazar todas las formas de inutilidad social.

El confinamiento es una creación propia del siglo XVII. Como medida de precaución social y económica, es un invento pero señala un acontecimiento decisivo: "El momento en que la locura es percibida en el horizonte social de la pobreza, de la incapacidad de trabajar, de la imposibilidad de integrarse al grupo; el momento en que comienza a asimilarse a los problemas de la ciudad"

Hasta aquí recorrimos de modo breve parte de la historia de la locura; pero especificando el momento clave en el cuál la locura es reconocida como enfermedad. A partir de aquí, analizaremos desde otra perspectiva que surge del interior de la disciplina psiquiátrica, el nacimiento de la locura como enfermedad.

Para esto tomaremos el desarrollo de Vallejo Ruiloba, psiquiatra español. Para él el hombre primitivo le atribuyó un origen sobrenatural a la locura y llevó a cabo un primer enfoque terapéutico de la misma. Por ejemplo en Perú, los síntomas que el sujeto presentaba servían para orientar hacia la clase de espíritus, malos o buenos, que intervenían en el padecimiento del sujeto. De esta manera surgió el exorcismo, para poder expulsar los espíritus malignos del alma y del cuerpo del enfermo.

El exorcismo primero fue realizado por hechiceros y luego por sacerdotes. Las primeras culturas que lo practicaron fueron los griegos, los antiguos hebreos, los egipcios y los chinos.

En la cultura griega y romana las enfermedades mentales eran consideradas como extranaturales. El primero en revertir este concepto fue Hipócrates (460-377 a de c), afirmando que la enfermedad estaba relacionada con los cuatro humores del cuerpo (sangre, bilis negra, bilis amarilla y flema). Hipócrates establece una clasificación que se basa en cuatro temperamentos (colérico, sanguíneo, melancólico y flemático) que indicaban la orientación emocional predominante. También clasifica a los trastornos mentales en tres categorías: frenitis, melancolía y manía, clasificación que va a mantenerse durante toda la civilización griega y romana con escasas modificaciones.

Otros aportes fueron los de Aristóteles (384-322 a de c) que comienza a considerar que los desórdenes mentales son en parte divinos, en parte orgánicos y en parte éticos, y clasifica a la locura en cuatro tipos: ritual, poética, erótica y profética.

Entre los romanos, Asclepiades (124 a de c), rechazando la teoría de Hipócrates, enfatiza las influencias ambientales de la locura y se opone a tratamientos inhumanos y al encierro de los locos. Fue el primero en diferenciar las enfermedades mentales en agudas y crónicas.

Galeno (130-200 d de c) elabora y analiza los conocimientos existentes hasta el momento y divide las causas de las enfermedades psíquicas en orgánicas y mentales.

En Egipto, Alejandría, el tratamiento para enfermos mentales tenía una base terapéutica de ejercicios físicos, fiestas, paseos, hidroterapia y conciertos musicales.

En Arabia se funda el primer hospital mental, en Bagdad, en 792, sobresaliendo la figura de Avicena (980-1037).

En la edad media, con la Caída del imperio romano, renace la brujería y el modelo extranatural de las enfermedades mentales.

En el siglo X, pueden observarse "verdaderas manías epidémicas de danza frenética colectiva dónde se saltaba y bebía"

Esta conducta, en Italia, en el siglo XIII, se denominó "tarantismo" luego se extendió a Alemania y al resto de Europa, dónde la denominaron baile de SanVito. Hasta el siglo XVII, se prolongaron estos desajustes psíquicos en las distintas culturas.

Durante este período, los clérigos, en los monasterios eran los encargados de tratar a los enfermos mentales, brindándoles a los mismos, un delicado y respetuoso trato. Pero luego hay un endurecimiento en las prácticas exorcistas. Culminando, en 1484, el papa Inocencio VIII exhorta a los clérigos a utilizar medios para eliminar la brujería, prolongándose esta situación a lo largo de los siglos XVI y XVII, incluso hasta comienzos del siglo XVIII

En Italia, Constantino (1020-1087), continúa con la teoría hipocrática respecto a la causa humoral, describiendo por primera vez síntomas y pronóstico de este trastorno.

"Se tiende a considerar al Neerlandés Johann Weyer (1515-1588) como el padre de la psiquiatría". Weyer insistió en un tratamiento más humano y orientado por principios médicos para los enfermos mentales, pero la mayoría de sus trabajos fueron censurados por la iglesia prácticamente hasta el siglo XX.

Entre el siglo XVII y principios del siglo XVIII nos encontramos con un período de transición entre una historia sombría pasada, y otra historia que se inicia a fines del siglo XVIII con Pinel. Pinel (1745-1826), nombrado director del hospital de La Bicêtre y luego de La Salpêtriêre (1792), es quien libera a los alienados de las cadenas, convirtiendo a los hospitales en centros donde fuera digno vivir; contribuyó también con la psiquiatría científica. Elabora una clasificación de trastornos psíquicos: melancolía, idiocia, manía y demencia. Pinel se convierte en el fundador de la psiquiatría. El hecho definitivo por el que se le confiere al alienado la categoría de enfermo y se lo puede situar dentro del marco de la medicina de manera tal que se reivindiquen sus principios terapéuticos y teóricos iguales a los de otro paciente cualquiera, fue un logro de Pinel aunque no fue aceptado de manera unánime. Así, Foucault, desde su obra "historia de la locura en la época clásica" niega que el nacimiento de la psiquiatría sea consecuencia del problema filosófico y humano de la libertad; y defiende, en contraposición con VallejoRuiloba, que son las presiones que el sujeto sufre por parte de la sociedad, las que producen la alienación y este es el motivo por el cuál "el loco" es luego condenado a reclusión y abandonado. Foucault afirma que el diálogo entre la razón y la no razón se rompe por las actitudes emprendidas por Pinel en Francia y Tuke en Inglaterra. De esta manera "la locura" pasa al silencio.

Vallejo Ruiloba justifica su desacuerdo con la opinión de foucault apoyándose en que si este planteo fuese cierto, la psiquiatría dejaría de ser una rama del saber, no podría cumplir con su pretensión de retornar al paciente a su libertad perdida y se convertiría en un aparato del poder sociopolítico represor. Esa es, en verdad, una de las conclusiones de Foucault.

Pinel propuso el tratamiento moral con el que se obtuvieron efectos terapéuticos inmediatos y sorprendentes. Este tratamiento fue acogido por Tuke en Inglaterra (1819), en Alemania por Fricke y en Estados Unidos por Rush (1745-1813). Rush fue considerado padre de la psiquiatría americana.

En el transcurso del siglo XIX se va desarrollando la psiquiatría en forma progresiva. En los distintos lugares se van definiendo las diferentes etiologias de las enfermedades mentales. En el siglo XX encontramos algunos exponentes importantes: Kraepelin (1856-1926), quién construyó un sistema de clasificaciones para las enfermedades mentales desde un enfoque longitudinal y descriptivo.

Otra figura de la época fue Freud (1856-1939) quién elaboró la teoría psicoanalítica. El aporte de Freud es muy importante porque abre nuevos caminos terapéuticos. Desde una perspectiva sociocultural y científica surge Pavlov (1849-1949), quién junto con Watson formularon la actual teoría del conductismo. También se destacaron Meyer, Beers y Kretschmer.

Hacia la década del 30 surge una corriente analítica que aunque indirectamente, llega hasta nuestros días. Las raíces de esta teoría son filosóficas y el modelo psicopatológico, incide en el psicoanálisis en forma tangente sobre la misma.

Este breve recorrido por la historia de la locura desde una perspectiva psiquiátrica nos permite ver como, a diferencia de Foucault, para Vallejo Ruiloba la locura es una enfermedad mental que tiene sus bases en lo orgánico, más allá de las causas y consecuencias socioculturales que la influyen.

Conclusión

Si bien el tema de la locura es muy extenso, por cuestiones de tiempo fue imprescindible recortarlo. Sólo me dediqué a trabajar sobre la historia de la misma pero me pareció muy enriquecedor conocer las diferentes visiones que los individuos podemos poseer sobre una misma historia. Me sorprendió cómo se puede hablar de la mismo, enfocado desde perspectivas tan distintas con la consecuencia de arribar a conclusiones totalmente opuestas.

Luego de haber analizado brevemente las concepciones tanto de Foucault como de Vallejo Ruiloba en torno a la locura y a su constitución como enfermedad, pudimos conocer la génesis y la historia de conceptos utilizados naturalmente, pero que en verdad son fruto de una construcción histórica particular.

Quisiera concluir esta monografía con una frase, que a mi entender, resume lo expuesto anteriormente: ... "si la historia la escriben los que ganan, eso quiere decir que hay otra historia... quien quiera oír que oiga "

Bibliografía

Foucault, Michel: - Historia de la locura en la época clásica I, Fondo de Cultura Económica, Argentina, 1990, prefacio, cáp. I y II

Versión del prefacio publicado en la primera edición castellana de Historia de la locura en la época clásica I, FCE, 1967.

Vallejo Ruiloba, J: Introducción a la psicopatología y la psiquiatría, Salvat, México, 1991, introducción.

                         
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